Hotel Villa Tequila

Descubriendo el maravilloso arte que alberga Hotel Villa Tequila

Hotel Villa Tequila no solo es un oasis de hospedaje en el bello Pueblo Mágico de Tequila, Jalisco, sino también un recinto donde se pueden admirar extraordinarias obras de arte.

La hermosa casona del siglo XIX que lo aloja guarda en sus pasillos, muros, fachada y demás rincones, pinturas, fotografías, esculturas y objetos de gran valor artístico.

El recorrido para descubrir el fascinante arte del Hotel Villa Tequila comienza desde su exterior, donde la fachada luce una bella pintura elaborada a mano por la maestra Carmen González, la cual también se puede observar en la cenefa del pasillo principal del hotel. Fue realizada al óleo, una de las técnicas más antiguas del arte pictórico y el acabado es imitación de relieve en cantera.

Una vez en el interior, la recepción del hotel da la bienvenida con un hermoso mural, también por Carmen González, que simula el paisaje agavero tan característico de la región. En él, la maestra creó la ilusión de azulejos, elaborando la obra en acrílico, una de las técnicas contemporáneas más utilizadas.

Continuando en el mismo ambiente, también se pueden observar fotografías del paisaje agavero que datan de la década de los años cincuenta. Ellas son un vivo retrato que refleja la importancia del trabajo de los maestros jimadores en los campos de agave, el cual se ha mantenido y transmitido de generación en generación. Las fotografías que aquí se pueden admirar forman parte de una colección histórica de Tequila.

En otros espacios dentro del hotel se pueden ver bellas pinturas como “La Tahona”, en la que se plasmó el trabajo realizado por mulas y caballos dentro de las pequeñas fábricas que antiguamente elaboraban tequila. Después de la cocción, el agave se colocaba en la tahona –una enorme piedra jalada por animales- cuya función era triturarlo para después llevarlo a las tinas de fermentación.

El “Bodegón” y el “Bodegón de Tres Niveles” son otras dos obras que decoran los muros del hotel. Este tipo de pinturas llegaron a México en la época del virreinato, y principalmente representan frutas, pero también otros elementos naturales como animales y flores. A partir del siglo XVII los bodegones se utilizaron para decorar los grandes salones de las viejas casonas.

El “Frutero” es una obra parecida a un bodegón, pero proviene de países protestantes como Holanda y Alemania, donde estas imágenes buscaban mostrar la riqueza y comodidades de las clases sociales privilegiadas.

También se puede admirar la obra “Peras e Higos” que es una litografía del francés Chardin, uno de los artistas más importantes del siglo XVIII centrados en pintar frutas. Gracias a su arte y precisión, se extendió el estudio de las texturas de una gran variedad de objetos de cobre, porcelana, cristal y elementos de la naturaleza como frutas, flores y animales.

Las áreas exteriores del hotel también guardan preciadas obras, como las esculturas “Mujer de los Agave” y “Jimador”, ambas elaboradas por el reconocido artista jalisciense Carlos Terrés, quien las realizó en terroca (un material sintético que él trabaja desde hace años) y bronce, respectivamente.

El escaparate de valioso arte que representa Hotel Villa Tequila se cierra con el hermoso piano Kranich & Bach, que en el siglo XIX fuera conocido por ser construido con maderas exóticas y tener un estilo extravagante.

Hoy en día, todos los huéspedes y visitantes del hotel pueden admirar estas joyas artísticas en su viaje al Pueblo Mágico de Tequila.